viernes, 15 de junio de 2018

Túnica bárbara del siglo VI

Ejemplo de túnica bárbara utilizada durante el siglo VI. Una túnica usada por los vándalos como puede apreciarse en el mosaico romano de Túnez, donde un soldado vándalo combate contra un oso.

Es posible que el estilo de túnica se utilizará ya a finales del siglo V


miércoles, 13 de junio de 2018

El mar Wandalorum

Un grupo de vándalos parecen esperar el momento para embarcarse en los barcos de Genserico para saquear el granero de Roma, el norte de África atravesando el estrecho de Gilbraltar. 

Los vándalos saquearon los cuarteles y fabricas de armas de Roma en las Galias antes de entrar en Hispania, por lo que no es muy difícil pensar y plantear, que si bien con una dosis de barbarización en su estética, gran parte de sus armas y armaduras serían las propias de todo el mundo tardo antiguo de aquellos años.


lunes, 28 de mayo de 2018

Fíbula visigoda del siglo VI


La expansión bajo Requila y Requiario (438-456)

Tras el abandono de Hispania por los vándalos, los suevos intentaron extender su influencia fuera de la Gallaecia, sobre las otras provincias de Hispania, más ricas y urbanas. Sin embargo sus acciones se limitaron al saqueo y al pillaje y no lograron consolidar el dominio de ningún territorio fuera de la Gallaecia, e incluso dentro de ella muchas zonas escapaban a su control que se circunscribía a la mitad suroccidental de la provincia. Esto era debido fundamentalmente a su escaso número en relación con la población total. Se estima que los suevos no sobrepasarían las veinticinco mil personas, mientras que la población galaica hispanorromana rondaría las setecientas mil almas.

"Para estos años Hidacio nos señala minuciosamente las continuas escaramuzas entre los suevos y la población provincial, en una relación interminable de saqueos y acuerdos de paz que se rompían con facilidad". El propio obispo Hidacio negoció en 433 con el rey suevo Hermerico un acuerdo para alcanzar la paz, pero ésta no se lograría plenamente hasta cinco años después con el acuerdo suscrito por el rey con la aristocracia galaica.


En el año 455 bajo reinado de Requiario, hijo de Requila, los suevos llegaron a dominar gran parte de la mitad occidental de Hispania

Con el rey Requila el reino suevo alcanzó su mayor expansión. En 438 encabezó una campaña contra la Bética donde derrotó a orillas del río Genil a un ejército organizado por la aristocracia local y comandado por un tal Andevoto. En los dos años siguientes ocupó Augusta Emerita (Mérida), capital de la Lusitania, y Mértola (Myrtilis) y en el 441 logró entrar en Sevilla, la capital de la Bética. 

"Esta última conquista debió permitirle extender su influencia incluso por la Cartaginense. En esos momentos, principios de la década de los cuarenta, tan solo la Tarraconense se mantenía bajo el estrecho control imperial, muy posiblemente con la ayuda de tropas de foederati visigodos".​

En el 446 un ejército de «federados» visigodos al mando de un magister utriusque militae llamado Vito fue derrotado por los suevos cuando intentaba recuperar la Bética para el Imperio. Dos años después moría Requila al que le sucedió su hijo Requiario. 

Este intentó en primer lugar fortalecer el reino suevo para lo que intentó un acercamiento al reino visigodo de Tolosa de Teodorico I casándose con una princesa visigoda. A su vuelta de la corte visigoda apoyó una nueva revuelta bagauda que había estallado en la Tarraconense, sumándose al saqueo y al pillaje. La revuelta bagauda fue finalmente reprimida por el un ejército visigodo al mando de Federico, hermano del rey Teodorico II. 

En cuanto a los suevos firmaron en 453 un acuerdo con un representante del Imperio, el comes Hispaniarum Mansueto, para poner fin a sus incursiones en la Tarraconense.



Muy posiblemente el principal problema por el cual Hispania no llegó a ser sueva antes que goda, fue el escaso numero poblacional de los suevos, lo cual les impidió controlar grandes extensiones de terreno. Unido a los conflictos con la población local, a la cual no pudieron dominar precisamente por su escaso numero

domingo, 20 de mayo de 2018

III jornadas hispano visigodas de Egabro 2018

Una buena, y única oportunidad para conocer como fueron los pueblos visigodos y tardo romanos que poblaron buena parte de la península hispánica durante la tardo antiguedad. 

Son pocos los eventos relacionados con el mundo de los pueblos germanos y su impacto en el mundo romano de la península. Esperemos que con el tiempo y el apoyo de muchas mas instituciones, esta época fascinante resucite una identidad olvidada en el presente, recuperando con ella parte de nuestras raíces anteriores a la edad media

viernes, 6 de abril de 2018

Evolución de las espathas desde el siglo I hasta el IV


La caída de Hispania. Juego de tablero basado en la llegada de los bárbaros a Hispania

La Caída de Hispania es un juego de mesa estratégico ambientado en el Siglo V d.C. de la península Ibérica. “Audentes fortuna iuvat”.

En el año 406 d.C. miles de bárbaros cruzaban el río Rin y se adentraban en el Imperio Romano de Occidente. Poco tiempo después, vándalos, suevos, alanos y visigodos entraban en la península Ibérica, ocupando gran parte de Hispania. Sin embargo, el Imperio no renunciaría tan fácilmente a la diócesis de Hispania… 

Bajo el sello Spania Games, desde la Tienda del Museo tenemos el placer de presentaros La Caída de Hispania. Se trata de un juego de tablero, ambientado en la entrada de los bárbaros en la Península Ibérica. Con un motor de juego sencillo e intuitivo basado en cartas recrea uno de los periodos más convulsos y desconocidos de la historia de España. 

La Caída de Hispania es un juego de mesa estratégico ambientado en el último siglo de administración romana en la península Ibérica. En él, cuatro jugadores, se disputarán el dominio de la diócesis de Hispania durante diez turnos de juego.
El juego es un sencillo wargame, con gestión de recursos y diplomacia, lo que le confiere un toque de eurogame, con cierta semejanza al popular “Britannia”.

Diversos prototipos del juego se han estado probando durante los últimos dos años entre España y Francia, con bastante aceptación en ferias de juegos locales, como la de Ladignac le Long en el verano del 2017.