domingo 24 de abril de 2011

Romanos contra vándalos - Ataque y derrota de los romanos de Castinus contra los vándalos en la Betica.

En este nuevo conflicto entre suevos y vándalos, los romanos decidieron apoyar a los suevos. No sabemos por que razón. Pudo existir un pacto romano-suevo que comprendería el que suevos no abandonarían Gallaecia; pudo ser un calculo apoyado en la superioridad numérica de los vándalos. El hecho es que, en esta ocasión, los ejércitos romanos no vinieron al mando de un rey godo, sino de Astirius designado comes Hispaniarum para la ocasión, Maurocellus, que acudió también al escenario de la guerra, en las cercanías de Bracara Augusta (actual Braga), lograron una matanza considerable de vándalos. La presión de ambos ejércitos obligó a los vándalos a abandonar el bloqueo de los suevos y a retirarse incluso de la Gallaecia, para dirigirse a la Betica a fin de establecerse allí (en el 420). En el interim el rey vándalo Gunderico había apoyado la sublevación de Máximo como emperador que, como hemos visto, acabo en su encarcelamiento y posterior decapitación en Ravena.
Los vándalos asdingos establecidos en Betica fueron de nuevo objeto de un ataque romano organizado desde la Galia. Los ejércitos romanos estaban dispuestos a su aniquilación y no les daban tregua. Honorio deseaba recuperar los territorios de Hispania y estaba a punto de conseguirlo. Gallaecia, poblada por los suevos, era un problema menor tanto por su población, poco numerosa, como por su situación geográfica extrema y apartada. había que concentrarse en los vándalos. Las razones no están muy claras. Se puede especular sobre si era por su numerosa población, o porque habían ocupado otra vez la Betica o, en fin, porque eran arrianos. Esta vez el hostigamiento romano estuvo dirigido por Castinus, magíster militum, que se presento en el escenario betico con un gran ejercito romano compuesto con auxiliares godos;*.
Enviar a un magíster militum , quiere decir que la operación iba a ser de envergadura y que exigía una decidida voluntad romana de eliminar a los vándalos de la Península. La presencia del contingente de auxiliares godos se entiende por la tradicional enemistad entre estos y los vándalos. El desarrollo de esta campaña, que tuvo lugar en el 422, según la crónica de Hydacio, presenta algunas dificultades de interpretación debido a la confusa descripción del cronista.
Hydacio describe la estrategia de Castinus para reducir a los vándalos: someterles a un asedio. Esta descripción presenta un problema: un asedio ¿dónde?, ¿en que ciudad?, ¿en el campo abierto? No parece. ¿Es posible que los vándalos estuvieran en una ciudad?, ¿en cual?, ¿Es posible someter a los vándalos en campo abierto?, ¿se trató de un bloqueo? Por lo que sigue describiendo Hydacio, parece, que en efecto, el asedio tuvo lugar en una plaza fuerte porque, según el cronista, cuando ya estaban a punto de rendirse, sin haberse preparado convenientemente, Castius aceptó un enfrentamiento en campo abierto, lo que fue la causa de su perdición y derrota, continua Hydacio, debido a la traición de sus auxiliares godos. Todo parece indicar, pues, que los vándalos estaban refugiados en una ciudad. La alternativa es pensar que el cerco se hizo entorno a sus campamentos y que Castius no adoptara la forma de ataque frontal hasta el ultimo momento, con la mala fortuna para él que no pudo resistir la batalla. Hay que observar que la batalla por la Betica se resolvió en un solo encuentro, lo que indica que la prácticamente totalidad de los ejércitos bárbaros de los vándalos, se encontraban en la zona para combatir.
El ejercito vándalo venció al romano, que según Hydacio, era un ejercito considerable (magna manu). No era fácil vencer a unas tropas de estas características. Hydacio culpa a los auxiliares godos de la derrota. Naturalmente, Hydacio no acepta de buen grado una derrota romana y la culpa ha de cargársela siempre a .os bárbaros.
Por otro lado, las noticias de Hydacio sobre esta batalla debían ser orales y remotas. Tranoy sugiere que estos godos al servicio de Roma decidieron pasarse a los vándalos porque no tenían nada que perder, optando por los vándalos que parecían en plena expansión territorial.
Mas satisfactoria parece sin embargo, la razón dada por el mismo Tranoy de que ello se debió a disensiones en el seno del ejercito romano.
En cualquier caso Castinus humillado, se vio obligado a retirarse a Tarraco. Esta ciudad seguía siendo la capital de la Tarraconense, todavía en poder y bajo administración romana completa, y servia, ocasionalmente, como base para las expediciones romanas contra los bárbaros establecidos en las otras provincias de la diócesis.

*Hydacio 69 PLRE II SV Castinus; Prosp Tir 1278

Javier Arce – bárbaros y romanos en Hispania 400 – 507

1 comentarios:

Alexis dijo...

Hola Nueva Gothia:

Que os parece esta historia entre los bárbaros y Aetius?

http://www.youtube.com/watch?v=5vzv3AXywcU

Saludos!